Los laicos se comprometen a la vida pública desde la fe

Buenos Aires, 6 Nov. 06 (AICA) Los participantes del I Congreso de Evangelización de la Cultura (CONEC), que se desarrolló este fin de semana en la Universidad Católica Argentina, se comprometieron a una "renovada presencia" de los laicos en la vida pública desde "la fe en Jesucristo, Maestro de comunión y servicio".
También a sostener la institución familiar como "santuario de la vida" y a gestar "un nuevo humanismo cristiano como gran causa que nos debe movilizar en forma constructiva y creativa a los católicos en la sociedad civil y en la política".
El CONEC fue organizado por el Programa de Evangelización de la Cultura de la UCA y reunió a más de 2.000 participantes de todo el país que debatieron el tema "Los católicos en la política y la sociedad".
"Necesitamos promover una cultura más humana, porque observamos signos culturales donde muchas veces se promueve el aislamiento, el individualismo, la pasividad y la indiferencia ante el destino de la persona humana. Muchos de nuestros hermanos sienten que su propia vida no tiene sentido y no logran tener proyectos más allá del día de hoy y por ello se ha desdibujado todo proyecto comunitario. Observamos que está seriamente dañada la capacidad relacional y la dimensión trascendente y social de la persona actual y se ha perdido el sentido de la convivencia humana y del futuro común. Ellos son serios obstáculos para una plena participación en la sociedad civil y en la política que debemos contribuir a superar desde el pensamiento y la acción, y con adecuados estudios e investigaciones sobre las causas que limitan un pleno compromiso ciudadano", subrayaron en las conclusiones.
Los laicos expresaron preocupación ante "la deshumanización de la cultura", porque "pueda llevar muchas veces a la deshumanización de la política cuando se considera a las personas - especialmente a las más pobres, débiles e indefensas - como manipulables y descartables y cuando no llegan a vivir conforme a su dignidad de hijos de Dios".
"Buscamos contribuir así a gestar una auténtica cultura cristiana, no sólo a nivel intelectual, sino sobre todo en nuestra vida práctica, proponiendo nuevas formas de pensar, de vivir y de servir centradas en la dignidad de la persona humana, misión que desde nuestra identidad católica deseamos realizar en conjunto con todos aquellos que comparten la pasión por el destino de la humanidad, en especial con las mujeres y hombres de fe de otras convicciones religiosas y de buena voluntad", concluyeron.
Texto completo del mensaje final
América Latina sufre de dolores de parto
La misa de clausura del encuentro fue presidida por el presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo de Santiago de Chile, quien advirtió que América Latina padece "los "dolores de parto de una nueva época para América Latina" y estimó que "las familias sufren los embates más fuertes de la historia".
Tras señalar que la institución del matrimonio es "violentada" por las uniones de un mismo sexo, preguntó si esto implica en realidad "el signo de la decadencia o la llegada de una nueva etapa".
El cardenal Errázuriz sostuvo que el continente vive en "una enorme pobreza" y condenó la fuerte "desigualdad social", porque mientras algunos países de la región exhiben crecimiento económico sostenido, la miseria y la exclusión sigue siendo "escandalosa".
"Es escandalosa la persistencia de la pobreza y el desempleo así como la distribución del ingreso", subrayó el purpurado chileno.
Abrir el corazón para salvarnos de la hipocresía
En la misa de apertura, el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio, instó a los participantes a tener "corazón de niño, abierto a la revelación de Dios. Ese es el corazón inteligente el que sustenta la inteligencia grande, abierta, humilde pero, a la vez, fuerte y poderosa, no el pensamiento de la hipocresía o de la suficiencia".
También llamó a "tener un corazón sencillo, dependiente de su gracia y abierto, que nos salve de la conciencia aislada, de toda hipocresía y de toda suficiencia".
El director de la Comisión Organizadora, Guillermo Cartasso, convocó a trabajar por la "unidad de nuestro pueblo y por el reencuentro de todos los sectores. Queremos ofrecer a toda la sociedad gestos concretos de unidad, de paz, de desarrollo y de concordia".
La Iglesia no se entromete en la cosa pública
El subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos, Guzmán Carriquiry Lecour, opinó que "muchas acusaciones interesadas e instrumentales de 'intromisión' de la Iglesia en la vida pública son coletazos de un laicismo anacrónico o signo de una tendencia autoritaria del poder mundano que no quiere admitir todo lo que no sea funcional al propio poder".
"La Iglesia no puede jamás ser ajena a las vicisitudes de la vida pública de los pueblos y naciones", sostuvo en su disertación sobre "Los católicos en la vida pública".
Hacen falta instituciones más fuertes
El presidente de la Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, obispo de San Isidro, consideró que el país "necesita instituciones más fuertes" y cuestionó que en algunos provincias persistan los "personalismos y caudillismos".
"No puede haber una sociedad tan dependiente de la persona que está al frente de una institución", dijo el prelado en su conferencia "Hacia una cultura de la solidaridad y del trabajo".
Monseñor Casaretto reconoció que "la desigualdad disminuyó respecto del peor momento de la crisis", pero alertó que "sigue siendo muy grande y debemos empeñarnos más para combatirla".+
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