Preparando la venida del Espíritu Santo
No hace falta que te digan que estamos en una época difícil, que hoy no es sencillo vivir, que muchas veces a todos nos ataca el desaliento, que nos cuesta querernos comunicarnos y ayudarnos, que cada uno piensa demasiado en sí mismo, que no reconocemos fácilmente el amor de Dios en nuestra propia vida, que hay viejos rencores y heridas que n os cuesta sanar, que por ahí nos sentimos insatisfechos, que otras veces no sabemos para qué trabajamos, para qué nos estamos esforzando, para qué vivimos en realidad.
O quizás en el fondo nos sentimos solos, con una oscura tristeza.
O quizás en el fondo nos sentimos solos, con una oscura tristeza.
Nadie puede negar que alguna de estas cosas anidan en su corazón.
"El Espíritu Santo viene en ayuda de nuestra debilidad" (Rom. 8,26)
Fuente: Les doy mi Espíritu - Arquidiócesis de Buenos Aires - 1998
<< Home