Sigo con el tema...
Ya que la liturgia me lo vuelve a proponer (la lectura de Hoy es Hechos 4,32-37), retomo el tema que traté el otro día:
Algo tendríamos que cambiar, ¿no?
No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo.
No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te daré", si tienes con qué ayudarlo.
No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti.
No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal. (Prov. 3, 27-30)
Lo entenderán nuestros políticos?
Realmente lo entendemos nosotros?
<< Home