Google
Web
Marana - Thá

buscar en el sitio

   domingo, abril 27, 2003

ampliar tamaño reducir tamaño enviar a un amigo

Algo tendríamos que cambiar ¿no?



La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo era común entre ellos.
Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima.
Ninguno padecía necesidad, porque todos los que poseían tierras o casas las vendían y ponían el dinero a disposición de los Apóstoles, para que se distribuyera a cada uno según sus necesidades.

Hechos de los Apóstoles 4, 32-35 (Primera Lectura de hoy)

eXTReMe Tracker